Maternidades Feministas y otras yerbas.

Dibujo maternidades 1

Las madres somos mujeres; no importa si biológicamente, si auto-percibidas, si paridas, si gestando, si con cesárea, si adoptantes, si intentándolo, si solas, si compañeras, si religiosas, si “por accidente”, si lesbianas, si por primera vez, si por última, si hétero, si trans, si abortamos antes, si nunca lo haríamos. Ejercemos la maternidad y sabemos que hay tantas maneras cuantas madres en el mundo. Eso no nos evita ser permanente juzgadas por cómo hacemos o dejamos de hacer las cosas, por si damos o dejamos de dar la teta*(1) por lo que decimos, por cómo lo decimos, por si nuestros hijxs se portan de tal o cual manera, si comen, si dicen una “mala” palabra, si saludan, si no, si sí. Es decir, no solo nos cae el peso de toda la falta de privilegios por el hecho de ser mujeres, sino que encima parece que lo que hacen nuestres hijes dependiera únicamente de nuestra voluntad y nuestro maternar. Cómo si no hubiera afuera un mundo violento, un patriarcado educador y baja líneas: docentes, compañeres, padres en algunos casos. Cómo si nuestres hijes no fueran personas, más allá de nosotras.

Desde ya, las que no ejercen la maternidad también son permanentemente juzgadas: por decidir no ser madres, porque no pueden, porque no encuentran el momento, etc. Con ellas también queremos dialogar: sepan que este lado tampoco es fácil, saquémonos juntas los dedos acusadores de encima.

Hay un montón de padres que, a pesar de tener hijos, no ejerce la paternidad. Un  montón. Algunos los juzgan, otros no. Pasa, puede pasar. ¿Se imaginan si una mujer tiene un hijo y decide no ejercer la maternidad? así con el libre albedrío con que lo hacen muchos hombres. Hoguera es lo mínimo que nos toca. Pero acá estamos, resistiendo, para defendernos: las nietas de todas las brujas que nunca pudieron quemar.

Hace 20 semanas que le venimos dando vueltas a esta sección. Les destinataries de este editorial saben de qué hablamos, bien que lo saben. Los que no, les invitamos a averiguarlo.

Dibujo maternidades 2Las madres somos procrastinadoras, lo hayamos sido o no en nuestra vida anterior a la maternidad. Lo somos porque simplemente lo que se nos exige hacer y cumplir no es humanamente posible, ni para las profesionales, ni para las que deciden ser “amas de casa” -¿dale que después discutimos éste término?- Para las que si no salen a ganar el mango sus hijos no comen, ni para las madres múltiples, ni para las de uno sólo, ni para las que son compañeras de un hombre proveedor sino miren a Carlita Petterson, sus no sé cuantos hijos en escuela privada, su casita divina y su motor fundido- *(2) Pareciera, a los ojos ajenos, que siempre podemos un poquito más, que siempre nos faltó algo, y los primeros en demandar este “algo más” son nuestres queridísimes vástagos. No es que con este párrafo querramos justificar estas 20 semanas de vueltas; tal vez generar algo de empatía. A veces, entre nosotras, cuando tiramos tres mil ideas y no logramos concretar ninguna,  nos auto-denominamos: “las puérperas inútiles”

Sepan uds. que esta editorial la escribe una madre de tres, una madre de uno, una madre de nadie, una puérpera, todas. Esta invitación a la nueva sección la hemos escrito en varias versiones en nuestra cabeza, innúmeras veces: mientras bañábamos a los pibes, cuando revolvíamos la sopa, mientras pasabamos el peine fino, mientras ejercíamos de transportista escolar con nuestros propios niños y algunos amigos, mientras estábamos sentadas en el inodoro, en ese glorioso instante de soledad y silencio que a veces estiramos más de lo fisiológicamente necesario.

Llegó entonces la #SemanadelPartoRespetado y pensando notas posibles dijimos “este es el momento de lanzar la sección”. Estamos firmemente convencidas que aquellas mujeres nos volvemos feministas -si no lo éramos antes- en algún momento del embarazo y muy particularmente en el parto. Es probable que las fichas no nos caigan hasta un tiempo después, hasta que elaboremos ciertas cuestiones, procedimientos, nos informemos. Así que tranquilas, si parieron y aún no  se reconocen como feministas, no se preocupen: ya lo harán.

Sobre todo cuando te das cuenta que la maternidad inicia con un acto machista: la violencia obstétrica, que por cierto es un asunto muy serio. No es casualidad que se ejerza desde hace tanto y con tanta impunidad legal y sobre todo social. Hay una única explicación para los aberrantes números de esta violencia, para las escalofriantes historias que escuchamos en la mayoría los relatos de nacimientos: solo parimos las mujeres.

Las Matria somos un grupo de mujeres de clase media, con estudios, con acceso a la información, con formación profesional, antes de conversarlo suponíamos que la mayoría había pasado por situaciones de violencia obstétrica, pero no, no fue la mayoría fue el 100% de las que somos madres. ¿Se imaginan cómo es esto en otros sectores menos privilegiados de la población?

Entonces, oprimidas por mujeres, cuestionadas como madres o por no serlo, violentadas en el momento mismo que nos convertimos en madres, sobrecargadas con las tareas no remuneradas de cuidado y tareas domésticas, violentadas en el momento mismo que nos convertimos en madres. Cómo no vamos a querer cuestionar el rol, cuestionarnos, patear el tablero, barajar de nuevo. No sabemos cómo hacerlo. Entramos en contradicción muchas veces, incurrimos en micro-machismos naturalizados, peleamos contra todo y todos, inclusive con nuestres propies compañeres, e hijes. A veces criticamos a otras mujeres sin lograr empatizar con la situación de cada una. Por eso esta sección no propone más que un pequeño espacio para pensarnos, mirarnos, discutirnos, cuestionarnos y divertirnos, porque si no nos salva la alegría, no nos salva nada.


 

*(1) Seis tip para un destete feminista | Consejos feministas para un madre destetante.

*(2)“Mamá se fue de viaje” es una película de comedia argentina de 2017 dirigida por Ariel Winograd. Está protagonizada por Diego Peretti y Carla Peterson. (ahora en cartel)

*(3)¿Por qué cesárea? | Nota sobre la cesárea y las distintas violencias obstétricas.

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